La Bombonera

Una vez más gracias a la gente del Ministerio de Seguridad de la Nación por llevarme hasta la Bombonera para cumplir el sueño de entrar por primera vez al estadio del equipo que robó mi corazón.

Rumbo a la cancha todo fue muy extraño, sentía mariposas en la panza como si estuviera viajando a encontrarme con una mujer. Ya cuando pude ver a lo lejos el estadio sentía una alegría que no puedo aun describir y los ojos llenos de agua por estar cumpliendo un sueño que por años parecía imposible.

 

Sin duda alguna no fue fácil cumplir este sueño. Fueron muchos años y muchas situaciones de la vida, lo importante fue que continuamos con paciencia buscan cumplir los sueños muchas veces contra la corriente.

El corazón de niño está intacto, seguimos soñando y seguiremos cumpliendo sueños.

 

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